Una de las principales causas de que el teletrabajo no se haya adoptado con más rapidez de lo que se está haciendo es la resistencia de las empresas a cambiar sus métodos de gestión. La ingeniería de la gestión empresarial ha venido sufriendo un proceso de perfeccionamiento desde la primera revolución industrial, pero siempre basada en un elemento básico: la presencia del trabajador en una sede corporativa, lo que permitía el control directo del mismo por parte de sus superiores, el trabajo codo a codo con los compañeros, etc. Lo que se llama el control de la presencia.